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La importancia de los injertos para un buen vino

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Sentados en un buen restaurante, saboreando una copa de vino en la mejor compañía. Poco más se puede pedir. Sin embargo no somos conscientes del gran trabajo que hay detrás de este sorbo de vino que hacemos. Y es que, España se ha convertido en un referente del sector vinícola en todo el mundo, pero si ha llegado a esto, es gracias al arduo trabajo de muchas empresas y de un sector que está constantemente innovando.

Existen una infinidad de variedades de vid tanto para vinificación como para uva de mesa, e incluso para ambos usos. Según el uso que se le quiera dar y las cualidades organolépticas y agronómicas que requiera. Poseemos una amplia colección de variedades de vid en nuestros campos de material certificado, además se pueden elaborar plantas específicas para cada cliente. Pero está claro que detrás hay un trabajo extenso y que muchas veces se desconoce. Un mal movimiento, incluso toca siempre mirar al cielo, puede provocar que todo el trabajo de años se vaya al garete.

Hoy, por ejemplo queremos hablar de la importancia que tienen los injertos en la fabricación de los vinos. Quizás nunca hayas escuchado hablar de ello, pero tiene mucha importancia. Lo hacemos de la mano de Plantvid, que son expertos en este sector y nos lo van a contar de una manera muy pedagógica. En primer lugar vamos a hacer un poco de historia.

Los portainjertos nacieron como una solución a la problemática causada por la filoxera, pero han acabado aportando otras aptitudes que permiten adaptarse a suelos con características muy distintas. En estos momentos PlantVid dispone de más de 80 ha de campos madre de portainjertos certificados, distribuidas en varias fincas para optimizar el desarrollo según las características de cada portainjerto.

El injerto está constituido por una yema o por un pequeño esqueje con varias yemas de otra planta, conformará la copa o parte superior del nuevo ejemplar, con sus ramas, hojas, flores y frutos. De la unión del injerto con el portainjerto se obtiene una planta compuesta de dos secciones provenientes de individuos distintos, que mostrará un comportamiento particular. En efecto, el portainjerto y el injerto mantienen su individualidad, sin que se produzca intercambio o mezcla de información génica; más aún, ambos miembros o secciones pueden ser bastante diferentes entre sí desde el punto de vista genético. Ahora bien, ambos componentes ejercerán una influencia recíproca, modulada a su vez por el ambiente.

Su uso

Los portainjertos son muy usados en el cultivo de frutales. Y es muchas veces la única forma de cultivar plantas que no se desarrollan bien de semilla o que son susceptibles a una determinada enfermedad o plaga cuando se desarrollan sobre sus propias raíces. Aunque el injerto se ha usado desde hace cientos de años (si no miles), la mayoría de los viveros que utilizan portainjertos para la multiplicación de plantas se han desarrollado en el siglo XX.

El modelo inglés

EN este caso, desde Plantvid nos recomiendan el modelo inglés. El injerto es el resultado de unir dos porciones de plantas de manera que formen un solo individuo. En una planta injertada se distinguen dos partes: el portainjerto (que proporciona las raíces) y el injerto o púa. El método de unión entre estas dos partes y su compatibilidad influye en el vigor de la planta, en su resistencia y, por supuesto, en la calidad del fruto.

El injerto inglés, también llamado de doble lengüeta, es una buena forma de injertar materiales pequeños, de 8mm a 13mm de diámetro, según nos explican. Si se realiza de forma correcta, es un injerto que da muy buen resultado, ya que el contacto entre las dos partes es bastante considerable, facilitando el intercambio de nutrientes entre ellas. Este método se realiza en forma de púa y, en estos viveros, siguen la tradición de realizarlo manualmente. Y es que si por algo se caracteriza un buen vino, es por ese toque manual. Está claro que las empresas que han apostado por la maquinalización de todos sus procesos, al final pierden ese contacto con el cliente de toda la vida. Es cierto que gana en producción, pero pierde en cercanía.

Acabas de comprender que los retos que afronta la agricultura y la sociedad en materia medioambiental y de lucha contra el cambio climático son muchos. Por eso, en los últimos años, las empresas están adoptado medidas para que la actividad sea más sostenible y limpia. La puesta en marcha de estos injertos es una de ellas.

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