Esoterismo: tan milenario como actual

2150171533 (1)

Sigue vigente. En diversas formas y a otro nivel, pero el esoterismo no se ha perdido por el camino de la historia y de algún modo forma parte de nuestro presente. No se puede negar lo evidente: el ser humano, por naturaleza, tiene la necesidad de creer en algo. Algo superior o que le supera, aunque se trate de un semejante al que concede poder.

En los últimos tiempos se ha producido una proliferación de prácticas esotéricas que apoyan esta realidad. Aunque es fácil que muchos desconozcan lo que realmente es el esoterismo, las características que lo definen, la utilidad que puede tener y los diversos tipos que existen. Tanto si te atraen las prácticas esotéricas como si buscas respuestas o simplemente te apetece explorar otras dimensiones de la existencia humana, vamos a hablar sobre lo esencial de las prácticas esotéricas, sus conceptos fundamentales y, en consecuencia, obtener una visión general de lo que supone esta enigmática palabra.

Se conoce como esoterismo a todas esas prácticas ocultas, misteriosas y reservadas a quienes conocen el tema en mayor profundidad. Desde tiempos de Aristóteles ya se conocía este tipo de prácticas y el concepto de esotérico con el que se denominaban las enseñanzas reservadas a los discípulos, es decir, aquella instrucción que se proporcionaba a un círculo limitado de adeptos o seguidores. De manera que la palabra esoterismo procede del griego “esoterikos”, que significa íntimo o privado. Aun tratándose de un conjunto de dinámicas con mucha antigüedad, no fue hasta el siglo diecinueve que el término esotérico se introdujo en el lenguaje común.

Por lo tanto, podemos decir que la finalidad del esoterismo no es otra que la de proporcionar explicaciones alternativas sobre aquellos fenómenos que afectan al ser humano, desde una perspectiva que se aleja de lo científico. Su rasgo más característico es el secretismo, debido a que únicamente los adeptos conocen el tema en cuestión.

Aspectos que definen el esoterismo

Todo aquello que se denomina esotérico no presenta una serie de características regulares en todas sus formas; es algo más bien difuso, aunque se puede establecer una serie de aspectos genéricos con los que se puede identificar. Sobre ellos hemos hablado con nuestros amigos del Palacio del Incienso, donde se puede encontrar todo tipo de productos esotéricos y espirituales.

Una de esas características generales es la denominada correspondencia. Se trata de una interrelación o la relación de todo con todo. Es decir, dentro de la naturaleza se encuentra la relación de todas las cosas entre sí. Aspecto que no es visible a los ojos de cualquiera y requiere de una visión e interpretación que procedan de una persona con personalidad y carácter más visionario.

Otro rasgo característico de lo esotérico es la naturaleza viviente, un rasgo que se opone a la visión física del mundo. La misma visión que reduce todo a la mera materia que se encuentra preparada para ser descubierta por la ciencia. En el mundo esotérico, la naturaleza es la portadora del alma y la energía que se encuentra en todas partes. Este carácter omnipresente hace que sea propenso a ocultarse, produciendo jerarquías y conexiones internas entre los diferentes órdenes establecidos de la realidad. A los humanos nos toca encontrar esas relaciones y comprenderlas.

La tercera característica que define lo esotérico en general es la imaginación y mediación, lo que se conoce en ese mundo como mundo imaginal o Mundus Imaginalis, rasgo que supone que existe una mediación entre la realidad que conocemos y el mundo arquetípico. Esto quiere decir que las verdades ideales o espirituales se encuentran en ese punto intermedio. Solo las personas que cuentan con una imaginación activa son capaces de descifrar y transmitir dichas certezas espirituales. Lo que nos lleva a los visionarios que, mediante sus ritos, símbolos, espíritus intermediarios y ángeles, aprenden y transmiten las verdades descubiertas a su comunidad.

La transmutación alude a la transformación que se produce en la persona una vez que conoce las verdades de la espiritualidad. Se trata de verdades internas o de orden interior, lo que hace que no sean accesibles a cualquiera, requiriendo un grado superior de cognición.

Una característica afín a la anterior es la transmisión. Dentro del mundo esotérico es necesaria la disciplina interior y contar con un guía espiritual que proporciona los conocimientos necesarios para que se produzca la transmutación. En este punto, es interesante mencionar que el guía espiritual recibe sus enseñanzas de un igual, conformando una tradición primordial con una esencia intrínseca y una única verdad descubierta.

En último lugar, la práctica de la concordancia que alude a la única verdad que es en esencia inexpresable. Aquello que ha sido revelado no se puede expresar con palabras. Lo que tiene como resultado los rituales o religiones que la expresan y transmiten de forma diferente a sus fieles. Se trata de que exista una concordancia mínima entre lo que se supone esencial y lo que se le cuenta al mundo.

Ramas esotéricas que podemos encontrar

Vivimos en un universo amplio, vasto y repleto de historia e historias. Dentro del cual nos encontramos con diferentes corrientes denominadas esotéricas. Cada una de ellas se relaciona con creencias espirituales, metafísicas y procedentes del conocimiento oculto, destinado a unos pocos privilegiados. Algunas de ellas son el reiki, el tarot, la alquimia, la astrología, el hermetismo o la numerología. Aunque la lista es más larga, estas son algunas de las prácticas que cuentan con mayor confianza por parte de los seguidores, lo que ha derivado en que se cree una diversidad de cursos y talleres que permiten que el común mortal se forme en ellas. De manera que ocultismo y limitación a un público acotado son algo que ha dejado de ser una característica predominante dentro de las disciplinas esotéricas.

De hecho, las prácticas esotéricas guardan mucha relación con la filosofía. Respecto a lo que un libro escrito por Kocku Stuckrad sostiene, esta forma particular de secretismo comparte algunos temas que proceden de la filosofía, entre ellos, la antropología o los puntos de vista sobre el hombre, la existencia y la realidad u ontología, así como el cosmos y la naturaleza.

Plantón, filósofo griego por antonomasia, es un claro ejemplo de ello. Realizó en sus tiempos, una conexión mitológica entre la disposición de los cielos y su repercusión en la tierra ya que, según él, el cielo y las estrellas que lo componen son la imagen eterna del tiempo que conocemos. Tan profundo, como místico. De manera que el movimiento del tiempo es el resultado de la actividad que realizan los cuerpos celestes. Al mismo tiempo, el gran Platón consideró la inmortalidad del alma, tema presente en todo asunto espiritual y esotérico que se precie.

Por si no fuera suficiente, otro conocido filósofo y gran matemático, Pitágoras, introdujo la doctrina de la reencarnación, el renacimiento del alma, además de hacer aportes sobre la interpretación del cosmos. Consideró los principios matemáticos y los números como fundamento de todo, por lo que se podía establecer un orden en el mundo a partir del rigor matemático.

Recurrir al esoterismo es algo que se produce a consecuencia de la pérdida de autoridad de la religión, sobre todo la cristiana. En este aspecto, es cada vez mayor el número de personas que siguen prácticas esotéricas en detrimento de la religión. El porqué de esta situación es que los adeptos a este tipo de prácticas buscan satisfacer su propia curiosidad, dar sentido a la vida y a lo que hacemos con ella, buscando similitudes o diferencias en el tarot o el horóscopo, por citar unos ejemplos. Se trata de indagar en la búsqueda de respuestas sobre los temas de la vida humana que nos cuesta entender y dárselas de una forma mística.

Al contrario de lo que sucedía en otros tiempos, a día de hoy, el esoterismo no se rige por el secretismo. Se considera que no se trata de un dogma cerrado en el que se obliga, se amenaza o se imponen deberes. Las formas de esoterismo modernas se han convertido en la alternativa que arroja luz y explica aquellas cosas que nos pasan en el día a día mediante otras vías no institucionalizadas para todos.

Hoy en día, tanto el esoterismo como la magia y el ocultismo que suelen asociarse entre sí abarcan un amplio espectro de prácticas de todo tipo. Con la globalización y el acceso a todo tipo de información en línea, el conocimiento de lo oculto ha dejado de serlo y resulta más accesible que nunca. Lo que hace que continúe fascinado y atrayendo a todos aquellos que buscan un camino espiritual que se encuentre alejado de la religión convencional.

La historia del esoterismo se convierte en un viaje por el conocimiento secreto y las prácticas que siempre han existido al margen de la ciencia y la religión. Desde prácticas ancestrales hasta movimientos contemporáneos, el esoterismo es un campo de exploración para todos aquellos que buscan la comprensión del universo, la mente y el alma humana, en lo más profundo de su ser. En resumen, un viaje de autoconocimiento a través del conocimiento de todo lo que nos rodea, sin mayor explicación que la que nos proporcione la propia intuición

Publicaciones tendencias

Comparte este post con tus amigos