En esta ocasión os quiere hablar sobre algo tan importante como es la salud dental. A pesar de que todo el mundo ya es consciente de lo esencial que es, no siempre se cuida como es debido.
Lo más habitual es acordarnos de ella cuando aparecen los dolores en nuestras muelas o dientes o cuando finalmente visitamos al dentista y nos dice que padecemos algo que debe ser tratado. Recordemos que la boca es una puerta principal para nuestra salud.
La salud dental es algo más que estética
El apartado estético cada vez es más importante en nuestra sociedad e influye especialmente en cómo somos vistos y percibidos por los demás y, como no, por nosotros mismos.
Hay que tener en cuenta que disponer de una salud bucodental es algo que afecta a la propia digestión, el sistema inmunológico y hasta al riesgo de padecer diferentes tipos de enfermedades.
En este campo, existe un tema que consigue generar bastantes dudas, curiosidades y hasta cierto miedo: los implantes dentales.
Lo mejor que podemos hablar de este tema es dejarnos de tecnicismos que compliquen todo, ya que se pueden tocar estos temas de una manera cercana, clara y realista. Si entiendes cómo debes cuidar tu boca y las alternativas que tienes cuando algo va mal, al final te beneficiarás de estos conocimientos y tendrás una mejor salud dental y calidad de vida.
¿En qué consiste?
Cuando se piensa en salud dental, nos suele venir a la mente, por lo general, tener los dientes blancos y alineados, pero esto solo es la parte visible.
En la salud bucodental, como nos confirman los profesionales de la Clínica de Arcos, se incluyen las encías sanas, ausencia de caries o infecciones, una buena mordida, higiene adecuada y el equilibrio en toda la cavidad oral.
Uno de los problemas que tiene la salud dental es que bastantes afecciones no suelen doler al comienzo. La gingivitis, muchas veces se presenta con un leve sangrado cuando nos cepillamos. No es algo alarmante, hasta que termina desembocando en una periodontitis, que al final implica graves daños en el hueso encargado de sostener los dientes.
Justo aquí es donde aparece el error clave de pensar que, si no duele, es que no ocurre nada.
¿Qué costumbres marcan la diferencia?
No es necesario hacer cosas complejas para el cuidado de la salud dental, pero sí que hay que tener constancia. De la misma forma, se hace necesario entender bien las razones por las que tenemos esta costumbre. Vamos con ellas:
- Como mínimo cepillarse dos veces diarias. Lo recomendable es hacerlo después de cada comida.
- Utilizar hilo dental, aunque nos de pereza.
- Consumir lo mínimo posible la ingesta de azúcares, tanto en cantidad como el número de veces.
- Evitar el tabaco, algo que puede afectar de manera directa a huesos y encías.
- Ir al dentista de manera preventiva, no solamente cuando sintamos dolor.
Piensa que hay mucha gente que se suele cepillar bien los dientes, pero que no utiliza nunca hilo dental. El resultado son unos dientes limpios en apariencia, pero donde hay caries o inflamación entre ellos. Lo que no vemos también cuenta.
¿Qué es lo que sucede cuando perdemos un diente?
La pérdida de un diente no es solo algo estético. Se puede decir que es casi el problema menor que podemos sufrir. Cuando nos quedamos sin una pieza dental, el cuerpo comienza a adaptarse, pero no siempre es de la mejor forma:
- Los dientes vecinos se mueven.
- El diente opuesto puede bajar o subir buscando contacto
- Perdemos hueso en la zona.
- Cambia nuestra mordida.
A más largo plazo, esto puede que afecte incluso a la propia articulación de la mandíbula. En resumidas cuentas, que si dejamos un hueco no estamos ante algo neutro y todo esto tiene consecuencias. Justo aquí es donde multitud de personas se comienza a plantear opciones como los implantes dentales.
¿En qué consisten los implantes dentales?
Este tipo de implantes no son un diente artificial sin más, como muchas veces pensamos. Realmente, hablamos de una estructura que lo que hace es reemplazar a la propia raíz del diente. Por lo general es de titanio y la colocamos en el interior del hueso. Sobre esta base después se coloca una corona que será la parte visible.
Algo que es bastante interesante saber es que el implante se integra con el hueso en un proceso que se llama osteointegración. No es que solamente se coloque, también pasa a ser parte del mismo sistema.
Por este motivo, los implantes son de las soluciones más duraderas y estables que hay cuando se trata de sustituir los dientes que se pierden.
¿Quiénes se pueden poner un implante?
Una de las dudas más habituales es saber si todo el mundo puede hacerlo. La verdad es que en la mayoría de los casos se puede. Para la colocación de un implante necesitamos:
- Contar con calidad y cantidad de hueso para hacerlo.
- Encías que se encuentren sanas.
- Estado bueno de salud.
- Compromiso con nuestra higiene bucal.
Hay veces, cuando no existe hueso suficiente, donde es posible hacer injertos o técnicas en concreto para su preparación. De igual forma, también hay que decir que existen situaciones donde es necesario hacer una evaluación con más cuidado como en los casos de:
- Diabetes que no está controlada.
- Fuerte grado de tabaquismo.
- Problemas periodontales que todavía persisten.
No decimos que sea algo imposible, pero si que se debe estudiar cada caso como es debido.
¿Cómo es el proceso del implante dental?
Existe un gran número de personas que lo que hacen es evitar los implantes debido al miedo a los dolores o a un proceso complicado. Para hablar de ello hay que ser claros y sinceros.
Para que sepamos cómo es el procedimiento, vamos a resumirlo de forma sencilla en los siguientes pasos:
- Evaluación inicial: se realizan radiografías, escáner y un estudio pormenorizado del caso.
- Colocar el implante (mediante cirugía).
- Tiempo para la integración (es algo que varía de semanas a meses.
- Colocar la corona.
¿Duele?
Mientras se hace la cirugía se utiliza anestesia local, por lo que no se va a sentir dolor. Sí que puede haber ciertas molestias parecidas a las que se sufren cuando se padece una extracción, pero soportables.
Algo que ocurre es que al final es más la idea que tenemos de lo que puede doler de lo que realmente duele. En muchas ocasiones se basa en anteriores experiencias de hace años.
¿Qué ventajas tienen de verdad los implantes?
Una de las cosas que hay que tener en cuenta es que los implantes no son la única solución, pero sí que tienen grandes ventajas frente a otra clase de opciones como los clásicos puentes o las dentaduras removibles.
Entre ellos destacamos:
- No es algo que afecta a los dientes que están sanos, algo que si sucede con algunos puentes.
- Colaboran a que se conserve el hueso
- De gran estabilidad y no se mueven
- Hacen posible que se mastique normalmente.
- Cuando se mastican bien, es posible que duren bastantes años, hasta décadas.
¿Y los problemas?
No todo es perfecto y como en todo en esta vida, hay puntos que pueden ser menos atractivos, pero hay que tenerlo en cuenta:
- Necesitan de una inversión económica más importante que otras opciones.
- No suelen ser inmediatos en la mayoría de los casos (aunque existen técnicas para la carga inmediata).
- Precisan de mantenimiento y revisión.
- Pueden acabar fallando si no se cuidan como es debido.
A veces se producen problemas como la periimplantitis, en la que hay una inflamación alrededor del implante que es parecida a la periodontitis.
No debemos olvidar que la colocación no es el final del proceso, sino el comienzo de una nueva etapa de cuidados.
La psicología tiene un papel más importante de lo que parece
Las pérdidas dentales nos afectan más de lo que pensamos. No es un tema solo de masticar, puesto que al final nos influye en la manera en la que hablamos, en nuestra seguridad al sonreír, en las relaciones sociales y también en la autoestima.
En lo que coinciden muchas personas que se colocan implantes es que no se esperaban que el cambio fuera tan importante para su vida diaria. El hecho de poder volver a comer normalmente o sonreír sin tener que estar pensando en ello es algo que tiene un gran impacto en nuestra calidad de vida.
Implantes u otras soluciones: tú decides
Todo el mundo no necesita o desea un implante, por lo que hay otra serie de alternativas como los puentes, dentales, prótesis desmontables o tratamientos combinados.
La elección que se haga dependerá de una serie de factores como:
- El estado de la boca
- Presupuesto
- Los gustos personales
- Recomendación profesional.
Las más importante es que no se decida ni desde el miedo ni la desinformación.
¿Cómo se debe cuidar un implante (y los dientes naturales)?
En cuanto se coloca el implante, debes saber que algo no cambia, puesto que es necesario que cuides tu boca.
Costumbres que siguen siendo importantes:
Deberás cepillarte adecuadamente, utilizar el hilo dental o los cepillos interdentales. No hay que olvidarse de la necesidad de realizar revisiones periódicas y limpiezas profesionales.
Un error habitual es pensar que al no ser un diente natural no hay problemas, pero la realidad es que el tejido que lo rodea sí que lo es y precisa de una serie de cuidados.
¿Cuáles son las señales de alerta que no deberías dejar pasar?
Con independencia de que sean dientes naturales como si son implantes, hay que tener en cuenta una serie de síntomas:
- Movilidad de los dientes
- Sangrado de encías
- Dolor persistente
- Mal aliento constante
- Sensaciones de presión o de estar incómodo
El hecho de detectar a tiempo cualquier tipo de problema marca las diferencias entre las soluciones sencillas y tratamientos más complejos.
Invierte en salud y estética
En ocasiones se ven a los implantes como algo que es más estético o lujoso, pero también puede ser una inversión en salud funcional. El hecho de masticar bien, evitar desplazamientos de los dientes o que se conserve el hueso cuenta con una serie de implicaciones reales en la salud a nivel general.
Cuando se comparan los costes que ello tiene a largo plazo de distintas soluciones, los implantes pueden acabar teniendo más rentabilidad de lo que parece en un principio.
Algunos mitos falsos
Existen una serie de mitos que es buena idea aclarar. Se suele decir que los implantes son solo para las personas de edades avanzadas y esto es mentira, puesto que se implantan en todo tipo de adultos que lo necesitan.
De igual forma se dice que duelen mucho y es algo que no es verdad, puesto que el procedimiento se controla bastante y no duele tanto. Lo mismo pasa con la duración, sí que es cierto que duran mucho tiempo, pero hay que cuidarlos.
Se dice que cuando se pierden varios dientes no hay solución, pero la verdad es que hay muchas opciones, hasta en los casos más complicados.
Escoger a un buen profesional es importante
Todos los tratamientos no son iguales, es aquí donde tener a un buen profesional es lo que marca las diferencias. Para ello, lo mejor es buscar clínicas que tengan experiencia, pedir valoración completa, solucionar todas dudas antes de tomar una decisión.
Hay que evitar decisiones precipitadas que se basen solo en el precio y para ello una planificación adecuada es importante.
Nuestra salud comienza por los pequeños gestos
Tanto si se habla de la prevención como del tratamiento, hay que tener en cuenta que todo vuelve a lo básico. El cuidado de la salud bucodental no precisa de perfección, pero si que hay que ser constante. Pensemos que lo que hagamos hoy es algo que tendrá un determinado impacto dentro de unos años.
Los implantes debemos quedarnos con que son una herramienta valiosa cuando se necesitan, pero lo mejor es conservar los dientes naturales cuanto más tiempo mejor. Eso sí, hay que saber que hay soluciones eficaces es algo que también nos proporciona un gran tranquilidad a las personas.