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¿En qué consiste el análisis facial?

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La odontología no solo se concentra en los aspectos funcionales y la salud de nuestros dientes, sino también es su estética, ya que el objetivo final es una sonrisa de diez: sana, pero también armónica y brillante.

Así, los especialistas en el área también ofrecen tratamientos estéticos para la sonrisa e incluso todo el rostro, y es que ambos trabajan en conjunto en cuanto a armonía estética se trata. No obstante, para recomendar este tipo de tratamientos, primero se necesita del análisis facial.

¿De qué se trata el análisis facial?

Este se trata de la aplicación de una serie de mediciones y análisis de las diferentes partes de la cara, desde todos sus ángulos, enfocándose principalmente en  los labios y la exposición de los dientes, las cuales pueden hacerse a través de la inspección y exploración directa del paciente o a partir de fotografías.

Así, para determinar la armonía perfecta del rostro también se apela a  los parámetros de belleza y armonía estética de la época. Sabemos que a lo largo de los años siempre ha habido unas ciertas cualidades de estética universales por las que guiarnos para determinar lo que se considera como belleza. Por ejemplo,  en el antiguo Egipto, el prototipo de belleza era una cara oval con los labios gruesos y una frente amplia; pero luego Leonardo Da Vinci traslada las medidas ideales del cuerpo humano a dos figuras geométricas, la redonda y el cuadrado, y sí ha ido evolucionando mientras el mundo también lo hace.

Los diferentes análisis faciales

Clínicas Smile Me, expertos en análisis facial, nos comentan que al realizar el análisis de un rostro se toman en cuenta diferentes ángulos, a ser los siguientes:

Análisis de la cara de frente

Es el análisis que va desde el extremo superior de la cabeza hasta el hueso hidoides, observando de frente ambas orejas, para poder inspeccionar:

  • Tipo facial. Este se determina tomando en cuenta la forma del cráneo y la de la cara, en la cual se valora su eje longitudinal y transversal. 
  • Altura facial. La cara se divide en 3 tercios (superior, medio e inferior), cuyas proporciones varían con la edad.
  • Simetría facial. Para poder estudiarla, se recurre al eje medio sagital de la cara, una línea imaginaria que se traza del punto intermedio de los ojos hasta la zona anterior de debajo de la nariz (espina nasal anterior). Aunque también intervienen otras líneas como la bipupilar (la línea horizontal que recorre el centro de los ojos) y la comisural (la línea que recorre las comusiras labiales).

Análisis de perfil

Para este análisis la cabeza debe estar en una posición paralela al suelo y sin rotaciones, permitiendo también observar las orejas, de forma que se puedan evaluar los siguientes aspectos:

  • Tipo de perfil. Se evalúa la línea que va desde la zona más anterior entre las cejas (glabela), al labio superior y al mentón, para determinar cuál de los tres tipos de perfil que existen tiene la persona:  cóncavo, recto o convexo.
  • Plano estético. Se traza entre los puntos más prominentes de la nariz y el mentón blando.
  • Línea de las mejillas. La finalidad de esta línea es que podamos analizar posibles desviaciones y determinar cuál sería la posición ideal de los labios.
  • Plano mandibular. Es el que nos informa sobre el patrón muscular del paciente.
  • Ángulo entre la nariz y el labio. Incluye las alteraciones del maxilar superior y la forma e inclinación de la nariz.

Armonía labial

Aquí es cuando nos concentramos en la armonía de la boca, cuando está en reposo:

  • Las dimensiones de los labios se analizan desde un plano transversal y otro vertical. De forma transversal, la línea de las comisuras debe ser paralela a la línea bipupilar. En el vertical, se busca que el labio inferior sea un poco más grueso que el superior. Además, los labios deben poder cerrarse sin esfuerzo, y en el plano estético deben tener un contorno suave.

Dinámica labial y exposición dentaria

Aquí continuamos con el estudio de los labios, pero esta vez al sonreír y cuando se tiene la boca entreabierta, lo que además nos permite analizar la estética de los dientes. Así, debemos detectar:

  • Línea de sonrisa. Esta puede ser: moderada, cuando el labio superior está por encima de los incisivos; sonrisa completa, cuando se observan 2 o 3 milímetros del margen gingival; o sonrisa gingival, que es en la que se puede ver más de 3 milímetros de encía
  • Relación dentolabial. Es la relación que existe entre los labios y los dientes. Lo que se busca es que cuando los labios estén en reposo, se vea el borde incisal de los dientes unos 2 o 3 milímetros.
  • Estética dental. Al sonreír deben observarse los 6 dientes anteriores (incisivos centrales, incisivos laterales y los caninos).

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