Ventajas del cigarrillo electrónico sobre el tradicional

cigarrillo electronico

El hábito de fumar ha cambiado radicalmente en la última década, y no sólo por la Ley antitabaco –que, para qué engañarnos, ha tenido gran parte del mérito o de la culpa, según se mire-, sino, también, por la aparición del cigarrillo electrónico.

Teóricamente, el e-cig no es lo mismo que el tabaco tradicional. De hecho, sus defensores indican que, pese a que no se trata de un método efectivo para dejar de fumar, si cuenta con algunas ventajas frente al cigarro convencional:

Vapear vs fumar

Con el cigarrillo electrónico, el usuario no “fuma”; “vapea”. Esto es, expulsa vapor, y no humo, dado que no existe combustión alguna en el interior del dispositivo. Por ello, evita algunos de los inconvenientes del tabaco de siempre: los dientes no se tiñen de amarillo, las paredes, cortinas y otros elementos del hogar no adquieren el tono sucio dejado por el humo del cigarro, ni se forma una espesa niebla alrededor del usuario.

No huele

El vapeo genera un olor casi imperceptible, e incomparable con el tabaco de siempre. No impregnaremos nuestra ropa con ese olor, ni nuestro pelo recién lavado, ni molestaremos a la gente de alrededor con él.

Se acabó la ceniza

Y tener que buscar un cenicero para evitar que la ceniza caiga al suelo. Ni ensuciaremos el ambiente en caso de que una ráfaga de aire se levante, el cual, en el caso del tabaco convencional, se lleva consigo la ceniza a punto de caer de la punta del cigarro.

No tiene tabaco

Contiene nicotina, pero sus cartuchos no llevan tabaco.

No es inoportuno

Salvo que el dueño del establecimiento impida su uso, por lo general, se puede emplear en bares y restaurantes, al contrario del tabaco convencional, para el que rompemos una conversación con tal de salir a la calle a fumar.

De hecho, también nos evita pasar frío los días de invierno en los que procedemos a lo dicho.

Un avance en la tecnología

Hay diferentes modelos y tamaños de cigarrillo electrónico disponibles en el mercado, por lo que resulta difícil que no se ajuste a algún tipo de usuario.

De hecho, los hay, incluso, para quienes deciden pasar del tabaco convencional al vapeo, dado que existen e-cig pequeños y finos, muy similares a los cigarrillos de siempre.