Los claromizadores: ¿qué son?

claromizadores

Por lo general, los claromizadores de cigarrillo electrónico no protagonizan un tema de sobremesa que tratar. De hecho, es probable que te encuentres con una mayoría de gente que no tenga claro de qué se trata, o, incluso, que jamás hayan oído hablar de ellos.

Sin embargo, un fumador de cigarrillo electrónico o “vapeador” sabrá decirte que es una parte del e-cigarrillo. Y, si te decimos que también se conoce por el nombre de “tanque”, puede que te empiece a sonar un poco más o, al menos, que se te ocurra para qué sirve.

El claromizador es una parte del dispositivo del cigarrillo electrónico que almacena el líquido que se debe quemar con tal de que dé el vapor que expulsa como resultado. Digamos que viene a ser algo parecido al resultado de unir el cartucho y el atomizador en una sola pieza.

De hecho, tiene tres componentes: el cuerpo cartomizador desmontable, la bobina de resistencia –que es intercambiable, fácil de sustituir y, lo mejor de todo: barata- y la boquilla.

Principales ventajas

Como mencionábamos anteriormente, la bobina de resistencia se debe cambiar cada cierto tiempo o cantidad de usos, pero ofrece una gran facilidad al usuario para llevar a cabo esta tarea.

De hecho, ocurre lo mismo con su resistencia, que también se debe cambiar. Ésta se presenta atornillada, y se debe desmontar cuando se rompa o si requiere de una limpieza. Además, se encuentra en el mercado a precios realmente económicos.

Bien tratado, conseguirá más y mejor vapor

Si cuidamos y utilizamos adecuadamente el claromizador, éste es capaz de aportar una mayor cantidad de vapor. Y lo mejor es que también puede dar lugar a un sabor más intenso y agradable, propio del e-líquido que hayamos decidido escoger.

El claromizador es una clara tendencia entre los vapeadores más acérrimos, ya que convierte la experiencia de consumo del cigarrillo electrónico en algo más agradable. De hecho, muchos aseguran que, si bien se pasaron a este tipo de cigarro desde el tradicional, ya no volverían al anterior bajo ningún concepto.

Ventajas del cigarrillo electrónico sobre el tradicional

cigarrillo electronico

El hábito de fumar ha cambiado radicalmente en la última década, y no sólo por la Ley antitabaco –que, para qué engañarnos, ha tenido gran parte del mérito o de la culpa, según se mire-, sino, también, por la aparición del cigarrillo electrónico.

Teóricamente, el e-cig no es lo mismo que el tabaco tradicional. De hecho, sus defensores indican que, pese a que no se trata de un método efectivo para dejar de fumar, si cuenta con algunas ventajas frente al cigarro convencional:

Vapear vs fumar

Con el cigarrillo electrónico, el usuario no “fuma”; “vapea”. Esto es, expulsa vapor, y no humo, dado que no existe combustión alguna en el interior del dispositivo. Por ello, evita algunos de los inconvenientes del tabaco de siempre: los dientes no se tiñen de amarillo, las paredes, cortinas y otros elementos del hogar no adquieren el tono sucio dejado por el humo del cigarro, ni se forma una espesa niebla alrededor del usuario.

No huele

El vapeo genera un olor casi imperceptible, e incomparable con el tabaco de siempre. No impregnaremos nuestra ropa con ese olor, ni nuestro pelo recién lavado, ni molestaremos a la gente de alrededor con él.

Se acabó la ceniza

Y tener que buscar un cenicero para evitar que la ceniza caiga al suelo. Ni ensuciaremos el ambiente en caso de que una ráfaga de aire se levante, el cual, en el caso del tabaco convencional, se lleva consigo la ceniza a punto de caer de la punta del cigarro.

No tiene tabaco

Contiene nicotina, pero sus cartuchos no llevan tabaco.

No es inoportuno

Salvo que el dueño del establecimiento impida su uso, por lo general, se puede emplear en bares y restaurantes, al contrario del tabaco convencional, para el que rompemos una conversación con tal de salir a la calle a fumar.

De hecho, también nos evita pasar frío los días de invierno en los que procedemos a lo dicho.

Un avance en la tecnología

Hay diferentes modelos y tamaños de cigarrillo electrónico disponibles en el mercado, por lo que resulta difícil que no se ajuste a algún tipo de usuario.

De hecho, los hay, incluso, para quienes deciden pasar del tabaco convencional al vapeo, dado que existen e-cig pequeños y finos, muy similares a los cigarrillos de siempre.