Errores que cometemos cuando intentamos comer menos azúcar

errores comer menos azucar

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Todos sabemos lo nocivo que puede ser el azúcar para nuestra salud. Y si has ido, en alguna ocasión, a un dietista Madrid o en cualquier otra gran ciudad, también te habrá alertado sobre los peligros a largo plazo que puede tener el abuso de este ingrediente.

Sin embargo, muchas veces, cuando tratamos de reducir su ingesta por nuestra propia cuenta, podemos llegar a caer en una serie de errores muy habituales, y que debes evitar.

Son los siguientes:

Rechazar cualquier alimento dulce

Ni todos los alimentos dulces tienen azúcar, ni los alimentos salados están exentos de ella. Eliminar el azúcar refinado por completo de nuestra dieta no implica que tengamos que dejar de comer todo alimento que sepa a dulce. Además, si estamos acostumbrados, nos costará mucho prescindir de ellos. En su lugar, debemos tratar de satisfacer nuestros antojos con azúcares no refinados.

Rechazar sólo alimentos dulces

Las salsas para pasta, el kétchup, el embutido o los nuggets son alimentos que, probablemente,  nunca calificarías como “dulces”. Sin embargo, están llenos de azúcares refinados. Para estar seguro de que lo que vas a comer no está lleno de azúcar, debes mirar su etiqueta.

Tiene nombres mil…

No siempre aparece la palabra “azúcar” en las etiquetas. Jarabe de maíz alto en fructosa, edulcorante de maíz, jugo de caña evaporado, concentrados de zumo de fruta, glucosa, fructosa, lactosa…

No saber qué azúcares debes evitar

Por lo general, los expertos suelen recomendar evitar todos los azúcares, con excepción de los integrales y los edulcorantes sin procesar: miel cruda, jarabe de arce, panela y azúcar de palma de coco. Pero, aunque puedas tomarlos, debes seguir evitando abusar de su consumo.

No consumir ningún tipo de azúcar

Hay un mínimo de azúcar que debemos seguir tomando, alertan los expertos. Al fin y al cabo, el azúcar proporciona una energía necesaria para el funcionamiento de nuestro cerebro, los ojos, los músculos, el sistema nervioso, los glóbulos rojos… Sin embargo, sí existe un límite general, que se establece en los 25 gramos de azúcar al día, como máximo. Si pensamos que una lata de refresco contiene unos 40 gramos, puedes imaginar que excedemos esta cifra por mucho.