Dónde celebrar la noche de San Juan

Este 2017, nos la ha jugado con San Juan; cae en fin de semana, por lo que nos perdemos un día festivo entre semana. Sin embargo, esto no debe apagar la llama de la celebración. De hecho, últimamente hay una tendencia bastante al alza de celebrar esta fiesta dentro de casa, con los amigos, con música y photocalls como los de https://www.topphotocall.com/, haciéndose fotos divertidas con los invitados.

Pero si lo que quieres de vivir de un San Juan al aire libre, te contamos algunos planazos de distintas ciudades:

Sant Joan (Tarragona)

El solsticio de verano se celebra por todo lo alto en esta ciudad catalana. Cenas populares bajo las estrellas, petardos y fuegos artificiales hasta bien entrada la madrugada y hogueras. Hogueras que se encienden con la conocida como “flama del Canigó”, en la cima de la mítica montaña del Canigó, en el Pirineo.

Pero esto no es todo, ya que, durante el día, se levantan castillos humanos a manos de los castellers. Y, por la noche, los diables bailan bajo la lluvia de fuego.

A noite meiga en la Playa de Orzán (A Coruña)

Con viejas tradiciones presentes y siempre con la mención especial a meigas y brujas, durante toda la noche es posible ver arder las llamas para dar la bienvenida a la noche más especial del año y liberarnos de los malos espíritos.

Dice la tradición que esta noche se abre la puerta al más allá, al mundo de Alén, y se asan las sardinas y cachelos en la hoguera.

Festes de Sant Joan (Ciutadella, Menorca)

San Juan coincide con el patrón de Menorca, motivo por el que se trata de una celebración tan especial. Los caballos pasean por el centro de la ciudad, y sus jinetes (“caixers”) los hacen saltar entre la gente como símbolo de grandeza, de poder, de nobleza.

La quema de los juás (Málaga)

Los malagueños aman la noche de San Juan, y se hace evidente porque la ciudad se vuelca al completo en su celebración. Fuegos artificiales espectaculares no lo son todo, ya que, siguiendo la tradición, se asan espetos de sardinas en la playa, se comen brevas y se queman los juás, una especie de muñecos de trapo que se lanzan a la hoguera. Y, si el calor es molesto, siempre está la orilla del mar a un paso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *